Obreros de Hiram nº 24 | Masonería CádizLa R.·. L.·. Obreros de Hiram nº 24 de Cádiz trabaja en los tres grados simbólicos (azules) del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

 

Reflexionar sobre el sentido y la misión del R.·. E.·. A.·. A.·. es tanto como analizar su ontología y la aplicabilidad y proyección de su esencia en la sociedad contemporánea.

Es difícil encontrar un rito en el que se armonicen tan equilibradamente el Espiritualismo, el Humanismo y la Libertad, que son las tres columnas que sostienen el Escocismo, porque el R.·. E.·. A.·. A.·. es un rito tradicional iniciático basado en esos tres elementos y asentado sobre la profunda fraternidad masónica.

El rito permite –y éste sería su primer sentido– que una alianza de hombres libres trabaje para el progreso espiritual, moral e intelectual de la Humanidad. En consecuencia, la vocación espiritual del R.·. E.·. A.·. A.·. lleva a un humanismo filantrópico.

 

Espiritualismo, Humanismo, Fraternidad o Filantropía no son para los masones escocistas conceptos vacíos de contenido. Nuestra espiritualidad no nos viene dada como si fuese una gracia, el Humanismo no consta en nosotros como una virtud innata, la Fraternidad no es espontánea. A esas virtudes masónicas se llega a través del esfuerzo individual y colectivo, utilizando una tradición iniciática y progresiva (el rito es un método) que posibilita una espiritualidad abierta a la Libertad, al Humanismo, a la Igualdad y a una auténtica Fraternidad universal entre los hombres. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado implica en su ideal una perfecta síntesis entre el humanismo espiritualista de la filosofía tradicional y el humanismo antropológico moderno.

El sentido y misión del R.·. E.·. A.·. A.·. es, en primer lugar, hacer cada día mejores masones, es decir, aumentar su cualificación intelectual, moral y sobre todo masónica a través de un trabajo riguroso, progresivo, profundo y esencialmente iniciático; y, en segundo lugar, que esos hombres más formados y más masones, es decir más hombres, infundan con la fuerza de sus ideas y el ejemplo de su conducta los principios del rito y de la Masonería en la sociedad en general.

La filosofía escocista –que, como hemos señalado, es perfecta síntesis entre Espiritualismo y Humanismo– tiene que hacer notar su mensaje universalista de libertad y tolerancia frente a todo fanatismo, frente al integrismo religioso y frente al racismo xenófobo, porque los principios del R.·. E.·. A.·. A.·. no deben quedar reducidos a la pura abstracción teórica. Esta filosofía afecta al ámbito interno del masón (introspección de valores), al ámbito filosófico teórico (exposición de valores) y al ámbito social (aplicación de  valores). 

 

La misión del Rito Escocés Antiguo y Aceptado se materializa en las siguientes formulaciones y consecuencias de carácter práctico:

                       

  • Formulaciones que tienen consecuencias en el ámbito interno o psicológico. Nuestro rito destaca la importancia de la conciencia, la introspección y el silencio para una perfecta búsqueda individual y comprensión interior, postulando el triunfo de la razón sobre la ignorancia (lux e tenebris), además de proclamar la importancia del cultivo de las virtudes y de la libertad de conciencia y de pensamiento.
  • Consecuencias en el ámbito externo o social, que se producen porque nuestro rito acerca al masón escocista a las causas de las desdichas sociales y a los modos de remediarlas, y destaca la necesidad de ser un hombre de honor en la vida familiar y profana. También defiende la igualdad de oportunidades frente a discriminaciones, arbitrariedades o privilegios. 
  • Formulaciones que tienen consecuencias en el ámbito jurídico. Se materializan por defender el rito la Justicia, el principio de Soberanía Popular, el derecho de reunión como factor de progreso o la elección democrática de representantes. Del R.·. E.·. A.·. A.·. se desprende la consideración de la Libertad como fundamento del derecho y principio inspirador del mismo a través de la positivización de los Derechos Fundamentales del Hombre.
  • No podemos olvidar entre los preceptos del R.·. E.·. A.·. A.·. aquéllos que tienen consecuencias en el ámbito pedagógico. Así, nuestro rito destaca la importancia de la educación de las masas y de la libertad de enseñanza.  
  • En la esfera intelectual, se rinde culto a la inteligencia y a la ciencia, utilizando la razón como vía de acceso a la verdad e introduciendo al hombre en una visión relativista frente a todo fanatismo dogmático. 
  • En cuanto a las creencias, nuestro rito –que es respetuoso con todos los credos– defiende la libertad religiosa y de culto y la independencia del poder político respecto al religioso. 

 

El sentido y la misión de nuestro rito es la comprensión e interiorización, a través de una metodología iniciática y ritualística, de los fundamentos del Escocismo y la consecución práctica de  los principios citados anteriormente, así como la defensa de su ejercicio diario.

Como podemos ver, hay un bagaje concreto en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, porque éste es un método, un medio, un vehículo para el aprendizaje perfectivo del masón y para la transmisión de contenidos intelectuales. El R.·. E.·. A.·. A.·. no sólo es forma, sino también fondo; ambos deben ser justamente equilibrados. Creer que la forma es todo –es decir, vaciar de contenido el rito, reduciéndolo a una ceremonia formal– supondría una alteración ontológica del mismo. La forma no debe nunca sustituir, y menos excluir, al fondo, al pensamiento, al contenido profundo y esencial del rito.