La Francmasonería posee un conjunto de normas de comportamiento ético, moral y social que siguen la corriente y los ritos masónicos desde 1717. Dichas reglas se resumen en el Código Moral Masónico, que a continuación se relaciona. Asimismo, una redacción más elaborada de los preceptos morales y de comportamiento de un masón se encuentra en el documento llamado Las Constituciones de Anderson, al que puede acceder haciendo click en el vínculo correspondiente.

 

Obreros de Hiram nº 24 | Masonería Cádiz

1- Venera al Gran Arquitecto del Universo.

2- El verdadero culto que se da al Gran Arquitecto consiste principalmente en las buenas obras.

3- Ten siempre tu alma en un estado puro, para aparecer dignamente delante de tu conciencia.

4- Ama a tu prójimo como a ti mismo.

5- Haz bien por amor al mismo bien.

6- Estima a los buenos, ama a los débiles, huye de los malos, pero no odies a nadie.

7- No lisonjees exageradamente a tu hermano pero reconoce sus aciertos. Acepta su reconocimiento con modestia, como un aliciente.

8- Escucha siempre la voz de tu conciencia.

9- Practica la Caridad.

10- Respeta al viajero nacional o extranjero; ayúdalo: su persona es sagrada para ti.

11- Evita las querellas, prevé los insultos, deja que la razón sea tu guía.

12- No seas ligero en airarte, porque la ira reposa en el seno del necio.

13- Detesta la avaricia, pero administra tus bienes materiales con cuidado, para que a tu vejez sustenten tus necesidades, protejan a tu familia y beneficien a tus Hermanos en desgracia.

14- Sigue la senda del Honor y de la Justicia.

15- Si tienes un hijo, regocíjate; pero sé consciente del depósito que se te confía. Haz que hasta los diez años te obedezca, hasta los veinte te ame y hasta la muerte te respete. Hasta los diez años sé su maestro, hasta los veinte su padre y hasta la muerte su amigo. Piensa en darle buenos principios tanto como bellas maneras; incúlcale rectitud esclarecida y honestidad sin tacha.

16- Si te avergüenzas de tu destino, tienes orgullo; piensa que aquél ni te honra ni te degrada; el modo con que cumplas te hará uno u otro.

17- Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja, ocúpate siempre en el bien de tus hermanos y trabajarás para ti mismo.

18- Conténtate de todo, por todo y con todo lo que no puedas mejorar con tu esfuerzo. Pero cuando te sientas capaz de hacerlo, pon todas tus facultades en la tarea.

19- No juzgues ligeramente las acciones de los hombres; no reproches y antes procura sondear bien los corazones para apreciar sus obras.

20- Sé entre los profanos libre sin licencia, grande sin orgullo, humilde sin bajezas; y entre los hermanos, firme sin ser tenaz, severo sin ser inflexible y sumiso sin ser servil.

21- Habla moderadamente con los grandes, prudentemente con tus iguales, sinceramente con amigos, dulcemente con los niños y eternamente con los pobres.

22- Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás al inocente, sin reparar en los servicios que prestares.

23- Exacto apreciador de los hombres y de las cosas, no atenderás mas que al mérito personal, sean cuales fueren el rango, el estado y la fortuna.

 

El día en que estas máximas se generalicen, la especie humana será feliz y la Francmasonería habrá terminado su tarea y cantado su triunfo regenerador.