16/12/2017

El Solsticio de Invierno

El jueves 21 de diciembre a las 16:28 (17:28 horas en España) se produjo el Solsticio de Invierno. Fecha cercana al 24 de diciembre, día de Juan evangelista quien ostenta un alto significado esotérico en nuestra Orden. Mientras que la primavera simboliza el renacer, el verano la luz y el crecimiento, el otoño tanto el desapego como la depuración y el decrecimiento; el invierno, encarna la quietud y la introspección.

Quema ceremonial de ramas secas de roble, símbolo de Yule, frente a la iglesia de San Sava de Belgrado (Getty Images)

El Solsticio de Invierno representa el renacimiento de la Luz, porque desde ese momento la noche irá disminuyendo haciendo que la luz del día se extienda cada día más. Aunque en teoría, el solsticio de invierno solo dura un instante, el término Solsticio también se usa normalmente para referirnos a las veinticuatro horas de ese día.

Seguro que todos lo hemos sufrido, la vida diaria nos impide parar para pensar un rato, los problemas del día a día, la soledad que vivimos aún estando rodeado de gente, las prisas, el estrés, el desasosiego, los sacrificios sin recompensa, todo parece sobrepasarnos, y pese a todo sacamos fuerzas de flaqueza. Por eso este periodo de oscuridad nos invita, a sumergirnos en nuestro propio nigredo, a realizar un viaje interno, sin juicios pero con reflexión, para que tocado fondo, ver la luz brillar de nuevo. Y es que en nosotros, como en todo, también está reflejado el principio hermético de la polaridad, del yin-yang, de la oscuridad y la luz.

 

Templo Mítreo de Dura Europos. Esta Ciudad, en la frontera entre Roma y el Imperio Persa Sasánida, contaba con un magnífico mítreo, fechado en los siglos II-III y decorado con espléndidas pinturas.

Entre otros, el solsticio de invierno fue representado por Mitra. Su creencia en la India se diluyó pero se acentuó en Persia y predominó en los misterios de época romana. Su primitivo libro sagrado es el Avesta. El Mitraísmo desapareció, pero sus creencias en dos poderes opuestos que dominan el universo, el bien y el mal, la luz y las tinieblas, permaneció en el Maniqueísmo y en otras creencias como entre los Bogomilitas, entre los Cátaros, Esenios, Albigenses, etc..

Como veremos, los días veintiuno y veinticuatro de diciembre están imbricados. En masonería hay un desconocido Patrón e Inspirador, se trata   de   Juan  Limosnero,  quien  dejó Chipre  para  marchar  a  las 

cruzadas a fundar un hospital en Jerusalén para que diera amparo a los débiles. Y con él, se completa la triada inquebrantable que une a los tres Juanes. Juan Bautista que coincide en el solsticio de verano, simbólico del nacimiento bajo la Luz, la misión, el bautismo, la iniciación. Por otro lado, en el solsticio de invierno, momento de recogimiento, de pensar, meditar, de aprender, tenemos a Juan Evangelista. El pasado, el futuro y el presente encarnado en Juan Limosnero de quien se desprende una enseñanza aplicable a la Caridad: La igualdad tiene un componente vertical, en el sentido de dar más a quien más precisa. A la vez que también tiene un componente horizontal, en el sentido de dar igual a quienes tienen la misma necesidad.

También sabemos que hay un componente de mente universal, de inconsciente colectivo, de ese éter alquímico que atrae y favorece el pensamiento así como a todo lo relacionado con la espiritualidad y el misticismo. Esa quintaesencia o quinto nivel de vibración que hace que coincidamos en un espacio-tiempo determinado. Por eso hay celebraciones ruidosas y otras de reflexión silenciosa. En el solsticio los antiguos se preparaban para el futuro. Nuestros antepasados encendían grandes fogatas y bailaban a su alrededor toda la noche para llamar al amanecer, girando y girando e invocando el cambio. Y lo hacían con la perfecta quietud de las imágenes en cuevas, con teas iluminando la oscuridad, con el sagrado árbol verde de la vida en medio de la muerte y, la madre tierra dando cobijo al niño Sol. Distintos Rituales esparcidos por la faz de la tierra con distintos nombres y un solo sentido. A título de ejemplo os muestro algunos de los que se celebraban en este planeta:

En el hemisferio Sur:

         

             willka kuti                                                               inti raymi

Los aimaras celebran en la ciudadela preincaica de Tiahuanaco (Bolivia) el WILLKA KUTI, o retorno del sol (Año nuevo Aymara que se celebra el 21 de junio). O el INTI RAYMI (En quechua Fiesta del Sol que se realiza cada 24 de junio), una ceremonia religiosa del Imperio inca en honor del dios sol Inti.

En el hemisferio Norte:

AMATERASU, Réquiem de los Muertos, diosa del sol de la mitología japonesa.

Amaterasu saliendo de la cueva

HORUS. El elevado. Dios egipcio. Nacía en este momento del año. Horus era el hijo de la divinidad, y en esta fecha su imagen era sacada de los templos para realizar ceremonias especiales.

BEIWE, la diosa del sol adorada por los Saami, el pueblo originario de Laponia.

CHOIMUS, en las antiguas tradiciones de los Kalash, pueblo de Pakistán

DEUORIUS RIURI Gran fiesta divina de invierno en Francia. Observada por el calendario lunisolar de Coligny que fue grabado por Druidas.

En Persia el SHAB-E CHELLEH derivado de una celebración pre-zoroástrico (el día de Sol) pertenece al dios Ahura Mazda y Mithra.

El DŌNGZHÌ solar celebrado por los chinos y otros asiáticos orientales. GORU, ceremonia del país Dogon (en Malí - Africa).

YULES, de los escoceses de las islas Shetland, comenzaban a celebrarlo el 18 de diciembre.